Ante las altas temperaturas que vivimos en el país en esta temporada, es importante tomar medidas de preocupación en el cuidado de nuestra piel.
La radicación solar es el conjunto de ondas electromagnéticas como son luz visible, luz ultravioleta y luz infrarroja:
· Visible: La radiación que el ojo humano detecta.
· Ultravioleta: Responsable de la decoloración de la piel, su envejecimiento e
incluso en casos extremos cáncer.
· Infrarroja: El ser humano la percibe como el calor.
Si bien los rayos solares permiten al ecosistema realizar la fotosíntesis en plantas, vital para la generación de oxígeno o la vitamina D en humanos para la absorción de nutrientes, exponerse por tiempos prolongados en condiciones de alta radiación es perjudicial.
Entre los signos más característicos de daño son:
· Quemaduras.
· Envejecimiento prematuro.
· Hiperpigmentación (manchas oscuras).
· Deshidratación.
· Aparición de lunares y pecas.
· Daño celular.
· Inmunosupresión (nos hace susceptibles a enfermedades en la piel).
Por ello se recomiendan protectores con factor de protección de +50 FPS que te protejan de los rayos ultravioletas, entre los que destacan:
· Productos UVA, contra el envejecimiento.
· Productos UVB, contra las quemaduras.